La ruta menos transitada

Todo empezó con una promesa. Pero en ese entonces, no sabía. No sabía que iba a renunciar mi puesto en el colegio por esta promesa. Ni tampoco sabía que por esta promesa agonizara entre mis “responsabilidades terrenales” y alguna “búsqueda espiritual”. Solo sabía que algo me empujó fuera de mi mundo cotidiano. La búsqueda espiritual por fin ganó y las “responsabilidades terrenales” se quedaron atrás con su ceño fruncido. Resultó que la búsqueda era que caminara El Camino de Santiago por La Vía de la Plata, que también se llamaba El Camino Mozárabe, desde Sevilla hasta Santiago de Compostela, España.




Muchos han oído de El Camino de Santiago; una peregrinación antigua que cruza la parte superior de España. Termina en la ciudad de Santiago de Compostela donde los restos de Santiago el Mayor, el primer apóstol mártir fueron descubiertos. Lo que no sabe mucha gente (por lo menos los norteamericanos) es que hay muchas rutas distintas por España y Europa que terminan en Santiago de Compostela. La que escogí, se dice, es la más antigua y la más larga: 600 millas o 1.000 km. Se inicia en la parte sur de España y termina en su extremo norte. Esta Vía de la Plata, que data desde la época prerromana, siempre ha sido una vena importante del comercial, la comunicación, y conquista que corre a lo largo del país. También se llama Camino Mozárabe porque los musulmanes, que tenían control de la mitad inferior de España, dejaron el tránsito pacífico a los católicos.